Pedro Emilio Garreaud

Fotógrafo activo en Chile, desde 1863. EL francés Garreaud pasó a América hacia 1855 y abrió su primer establecimiento fotográfico en 1856, en la calle Plateros, Lima, asociado a su amigo y compatriota Amie Gazin y muy cerca del estudio fotográfico de Benjamín Pease, instalado en 1852. Debió de haber trabajado en París con alguno de los iniciadores del retrato sobre papel en formato carte de visite patentado por Disderi en 1854, ya que fue uno de los precursores de esta modalidad en Sudamérica, así como del establecimiento o salón fotográfico elegante, con telones y decoraciones. Su labor significó el triunfo del retrato carte de visite en papel sobre el daguerrotipo y el ambrotipo, que todavía algunos propiciaban. El éxito de Garreaud en el Perú debió alentarlo a ampliar su giro hacia Chile, primeramente en Copiapó y Caldera y luego a Santiago y Valparaíso. No se tiene certeza en qué fecha comenzó a viajar esporádicamente a Chile, pero debió ser con anterioridad a 1863, año en que ya se encontraba instalado en el país con establecimiento abierto al público se cree en la ciudad de Copiapó. Conservó su negocio en Lima bajo la dirección de su socio A. Moller, quien en octubre de 1863 firmó a nombre de Garreaud y Cía. un acuerdo con otros retratistas limeños para fijar los precios de sus servicios. En 1868 pagó patente municipal en Santiago por su establecimiento fotográfico y depositó en la Biblioteca Nacional dos fotografías de campesinos y de huasos “topeando”, indicando su interés por la imagen costumbrista, además del retrato. En 1869 abrió local en Valparaíso y con la ayuda de su socio o empleado Pedro H. Adams y junto al establecimiento de Rowsell y Courret, llevó a cabo la ambiciosa realización del álbum Vistas de la Patagonia, del Estrecho y de la Tierra del Fuego, que reunió 22 fotografías de gran formato que encuadernó El Mercurio de Valparaíso. Ese mismo año, como Garreaud y Cía., participó en la Exposición Nacional de Agricultura de Santiago, como fotógrafo exclusivo. Las fotografías de la exposición y los retratos que ofreció sacar “aun en días nublados” los puso a disposición del público en su establecimiento de calle Compañía Nº88, esquina de Ahumada (Antiguo local de Helsby, Fuenzalida y Carlos Díaz) y en Valparaíso en el local de Rowsell y Courret. En octubre de 1869 fotografió a os 46 caciques araucanos que vinieron a Santiago, imagen que envió al Correo de Ultramar y a The Illustrated London News. Hacia 1870 introdujo los llamados Retratos Rembrandt y los de gran formato o Tarjeta Imperial; años más tarde dio a conocer los retratos Glases, las fotos miniaturas y foto-crayons; en 1874 los retratos en relieve sobre el papel y los retratos esmaltados, los emailles que alcanzaban fama en Europa luego de la exposición de Viena en 1873 y que Garreaud con su ayudante Félix Leblanc realizaron en Santiago un año más tarde. Además de su trabajo personal, Garreaud contó con un extenso equipo de profesionales tales como Pedro H. Adams, Lorenzo Adaro, Félix Leblanc y Luis Eugenio Lemoine, encargado de iluminar los retratos, quien, con el tiempo, se convirtió en pintor de cierta fama, asiduo a los salones de bellas artes y retratista al óleo, “de fotografías”. Los establecimientos de Santiago y Valparaíso pronto tuvieron sucursales que atendieron al público de Copiapó y La Serena en el norte, y Talca y Concepción en el sur, llegando a ser Garreaud y Cía. una próspera empresa nacional. En 1872 el establecimiento de Garreaud fue premiado por los retratos, cianotipos, reproducciones en yeso, fotolitografías y fotografías de cuatro cuartos, presentados a la Exposición de Santiago, en el Mercado Central. El mismo año comenzó la reproducción de vistas y paisajes de Chile, mostrando los edificios, paseos y monumentos más representativos del país. Al menos publicó el álbum fotográfico impreso Vistas de Chile, Santiago Nº1. El éxito que alcanzó Garreaud y su amistad con Benjamín Vicuña Mackenna –a quien dedicó su álbum Vistas de la Patagonia en mayo de 1869- decidió su participación en el impreso Los Escritores Chilenos de la Independencia. Inauguración del Monumento elevado a su memoria el 4 de mayo de 1873. Santiago, Imprenta de El Independiente, 1873, que ilustró con una fotografía del obelisco levantado por Nicanor Plaza en la Alameda de Santiago. Un año más tarde, Garreaud y Vicuña Mackenna se unieron nuevamente para publicar el Álbum de Santa Lucía, encuadernado e impreso por la librería de El Mercurio en Santiago. El álbum, con 49 fotografías de gran formato realizadas todas o parte de ellas por Pedro Adams, contó con un texto escrito por el Intendente Vicuña. En 1875, la ruina del mineral de Caracoles hizo quebrar a Garreaud, que había invertido allí sus ganancias de su establecimiento fotográfico. En octubre de ese año vivía enfermo en Viña del Mar, donde debió fallecer poco después. Su viuda, María Cristina Leblanc, liquidó las pertenencias familiares en Chile, incluida las minas de Caracoles, y viajó al Perú con sus hijos pequeños. Fernando, uno de ellos, llegó a ser un notable fotógrafo en ese país. La fama alcanzada por los establecimientos de Garreaud hizo que su nombre continuara ligado a la fotografía nacional, aun después de su muerte. Félix Leblanc, hermano de María Cristina, adquirió o administró el establecimiento de su cuñado, y en 1875, al presentarse a la Exposición Internacional de Santiago, lo hizo bajo la razón social de Garreaud y Leblanc. Posteriormente, Fotografía Garreaud de Leblanc y Adaro, y Fotografía Garreaud de Leblanc y Valck, dieron continuidad al prestigio de este autor. (Rodríguez Villegas, Hernán. “Fotógrafos en Chile durante el siglo XX.” Santiago, Centro Nacional del Patrimonio Fotográfico. 2001)